Preocupa el “secretismo” en negociaciones en Itaipú

El “secretismo” es el camino a una nueva entrega de la soberanía en Itaipú, dijo el titular del PLRA, Efraín Alegre. Criticó el silencio del presidente Mario Abdo, que “incumplió” la promesa de crear un “gran equipo nacional”.

– ¿Cómo está viendo el tema de Itaipú?

– Ustedes publicaron hoy (por el lunes) que vamos perdiendo seis a cero en el Consejo de Itaipú. Yo creo que romper el viejo esquema, propio de gobiernos autoritarios, debería ser hoy el motivo de nuestra mayor preocupación, donde el secretismo es una norma, y luego en una coyuntura política determinada terminamos con aprobaciones de acuerdos o tratados, como el de Cartes-Macri. Cuando Mario Abdo Benítez era candidato, lo atacaba duramente, pero después la bancada de “Añetete” del Senado votó a favor de este nefasto acuerdo, gravísimo. Desde luego, eso ya nos daba una línea de preocupación respecto al presidente Abdo.

– ¿Qué debería preocuparnos del Gobierno de Bolsonaro?

– Tiene un claro discurso autoritario, permanentemente reivindica a las dictaduras, y en este acto (de la primera palada para el segundo puente) nuevamente habló maravillas del periodo dictatorial que hemos sufrido nosotros con Stroessner, y tal vez con la simpatía de un presidente, cuyo padre formaba parte directamente de ese régimen; y lo preocupante es el silencio de Mario Abdo, que se esté manejando en el nuevo secretismo.

– ¿Qué actitud esperan del Presidente?

– Creo que la gran mayoría de los paraguayos coincidimos en que la negociación con el Brasil sobre Itaipú es una causa nacional, consecuentemente debe ser objeto de un gran debate nacional. Como partido ya estamos trabajando, tenemos un equipo formado por figuras conocedoras del tema, como los doctores Miguel Abdón Saguier, Mateo Balmelli e ingenieros que están en el rubro y en el sector, con quienes vamos a presentar una propuesta concreta, porque creemos que es un tema que se debe debatir, pero el Presidente no habla. Yo creo que hoy más que nunca necesitamos escucharle a Abdo Benítez sobre lo que él piensa y cuál es la línea que está desarrollando en esta coyuntura, porque para el Brasil las negociaciones ya están en marcha, pero del lado de Paraguay no existe. No se visibiliza ni se escucha hablar a ningún equipo, con el agravante de que -a diferencia de Brasil- los consejeros en Paraguay son cupos políticos para los amigos a quienes se los ubica para que cobren un salario importante y no a los efectos de defender los intereses de nuestro país.

– ¿Qué piensa sobre la supuesta dura posición expresada por Bolsonaro en ocasión de la palada inicial del segundo puente?

– Es grave que lo haya dicho, según nuestras fuentes, de una manera abierta y que haya sido aplaudido con “mucho entusiasmo” por los paraguayos que estaban presentes. El reporte que se tiene es que Bolsonaro dijo: “señores, esa energía (el 50% paraguaya) no les vamos a poder ceder”, como si le perteneciera a Brasil, “porque no tenemos cómo sustituirla”. Lo que Bolsonaro debiera de hacer es negociar (en el 2023) para que la sigan utilizando, si es que Paraguay así lo cree conveniente. Pero, según lo que se sabe de esa reunión, nadie salió a decirle que nosotros vamos a ver si usamos esa energía, qué cantidad la usamos y si la vamos a vender, y a qué precio, que obviamente tendrá a precio justo, no a precio vil.

– El Poder Ejecutivo no ha salido a aclarar la versión…

– Lo lamentable y grave es que nosotros estemos hablando sobre un trascendido, cuando que esta información debiera ser pública y debiéramos estar debatiendo como paraguayos esto que, sin duda alguna, forma parte del desarrollo del Paraguay de los próximos años. Además, por más de que se haya dicho que la hidroeléctrica tiene una vida útil que no pasa los próximos 30 años, para el Paraguay ese tiempo es vital para su desarrollo.

– Bolsonaro habría ofrecido financiar (no regalar) obras públicas e inversiones de “todo tipo” a cambio de que renunciemos a nuestros derechos en Itaipú…

– Ese es un viejo cuento. Nos están llegando de vuelta con “espejitos”, como llegaron los españoles hace siglos. No solamente no es un regalo, sino que el costo del financiamiento que los brasileños siempre ofrecieron al Paraguay está muy por encima de las tasas de interés que nosotros usualmente obtenemos, ya sea de las entidades multilaterales (BID, Banco Mundial) como de países amigos. O sea, ni siquiera es una ventaja lo que nos ofrece. Pero, por sobre todas las cosas, yo creo que si para el Brasil es importante (la energía de Itaipú), nosotros tenemos que pensar en lo que es importante para el Paraguay, porque el 50% de esa hidroeléctrica y de la energía que genera es nuestra.

– ¿Podría el Brasil volver a someternos a la fuerza, como en el pasado?

– El Paraguay tiene todas las condiciones para hacer valer sus derechos en Itaipú, pero el Gobierno de turno debe cumplir con su misión y llevar adelante algunas tareas importantes en este tiempo. Nosotros tenemos por Tratado las opciones de vender o de usar esa energía. Si Brasil la quiere seguir usando, desde luego se puede negociar, pero a un precio justo.

– ¿Y estaremos en condiciones de usar nosotros nuestra energía?

– Paraguay tiene que demostrar que tiene condiciones, pero eso implica contar con una política de Estado, que no se limita a ofrecer por el mundo energía eléctrica abundante, de calidad y barata, también tenemos que ofrecer un país que garantice seguridad jurídica, además de todo el paquete de incentivos que normalmente ofrecen los países serios para atraer la inversión. Lo que no podemos continuar haciendo es seguir la agenda marcada por el Brasil, tal como sucede hasta ahora, porque si no somos capaces de presentar una alternativa válida, finalmente vamos a caer de vuelta en lo que a ellos les conviene.

– ¿Y quién le pone “el cascabel al gato”?

– Acá la gran responsabilidad recae sobre el presidente de la República, Mario Abdo Benítez, que ha engañado a la gente. Él dijo: “Vamos a armar, entre todos los sectores, un gran equipo nacional para defender los intereses del país. Nunca lo convocó. Nosotros hace tiempo estamos trabajando y esperando esa convocatoria; pero si no nos convocan, de todas formas vamos a salir decir lo que creemos que corresponde hacer, sobre la base de un trabajo técnico responsable y, sobre todo, defendiendo los intereses nacionales.

– Un preocupante silencio…

– Pero, el gran problema hoy es que Mario Abdo no habla, no se sabe qué queremos en Itaipú ni en Yacyretá, qué es lo que está haciendo; cuando que esta es una causa nacional y debe ser objeto de un gran debate público. Tenemos que terminar con el secretismo, que fue una característica del régimen stronista y del cartismo, que tomaron decisiones que fueron en perjuicio de los intereses de todos los paraguayos.

– ¿Usted cree que estemos encaminados peligrosamente a una nueva “entrega” de la soberanía nacional?

– Por supuesto. Precisamente el secretismo es el camino al entreguismo. En cambio, la amplia publicidad y el debate nacional es la senda para poder avanzar con las negociaciones y sacar el mayor de los beneficios de ellas.

– ¿No le preocupa la apatía ciudadana sobre este grave tema, que se nos viene encima?

– Yo creo que la gente se va a movilizar. Es cierto que hoy día existe una suerte de apatía, pero yo creo que este tema en particular va a movilizar a la gente. Yo estoy convencido de eso, porque actualmente con todas estas discusiones se van instalando en la opinión pública, la gente va percibiendo que este importante recurso de la energía es una oportunidad para lograr una mejor calidad de vida y para nuestro desarrollo económico y social; y en la medida que todo esto se haga público, también la gente se va a incorporar en este debate. Sin duda alguna, el gran desafío que hoy tenemos es transmitir claramente que, si las condiciones no son dignas, entonces vamos a usar nuestra energía en Paraguay.FUENTE: DIARIO ABC COLOR